Canton, Oh., 2 Ago (Notimex).- Las lágrimas aparecieron en la
ceremonia de inducción al Salón de la Fama de la NFL, cuando el
esquinero Darrell Green apareció en el estrado como miembro de la
Clase 2008 que esta tarde ingresó al "Recinto de los Inmortales".Desde el momento en que Green apareció frente a los asistentes
al acto, las lágrimas rodaron por las mejillas del veloz jugador,
quien recordó lo que le dijo unos días antes Deacon Jones, miembro
del Salón de la Fama.
"Deacon (Jones) me dijo que en este momento iba a llorar, tenía
razón, es un día maravilloso, hay mucha gente aquí que me hace sentir
muy emocionado", comentó el jugador con los ojos humedecidos.
Durante 19 años de carrera profesional, Green siempre vistió el
jersey de Pieles Rojas de Washington, equipo con el que alcanzó lo
más alto de la NFL, al conquistar con dicha franquicia los súper
tazones XXII y XXVI.
En todos esos años, Green convivió con mucha gente, pero en su
memoria están y "estarán por siempre el coach Joe Gibbs, Charles
Mann, Kevin Mitchel y especialmente Shaun Taylor".
En sus últimos años como profesional, Green tuvo la oportunidad
de conocer a Taylor, quien murió hace un año, cuando un individuo que
entró a robar su casa le disparó.
Por otra parte, aseguró que "este día es parte de la
continuación de mi formación profesional, estaré aquí por siempre,
gracias a toda mi familia, y a mis amigos".
El famoso número 28 de Pieles Rojas, quien por años fue
considerado el jugador más rápido de la NFL, recordó que un día,
cuando comenzó a jugar futbol americano, su madre le aconsejó: "No
dejes que esos grandulones te peguen, corre rápido para que no te
alcancen", dijo mientras veía emocionado a su familia.
Green se une a la lista de Pieles Rojas en el Salón de la Fama
donde destacan nombres como los de George Allen, Joe Gibbs, Sonny
Jurgensen, Charley Taylor y John Riggins y hoy mismo se integra su
compañero Art Monk.