Canton, Oh., 2 Ago (Notimex).- Contrario a lo que sucedió
minutos antes con Darrell Green, el tackle ofensivo de Broncos de
Denver, Gary Zimmerman, escondió sus emociones y dio un discurso
serio durante la inducción de la Clase 2008 al Salón de la Fama de la
NFL.El gigantesco jugador, miembro del equipo en las décadas de los
80 y 90, nunca mostró sus emociones, como sucedió con Green que lloró
desde el momento que pisó el estrado, pero en sus palabras recordó
especialmente a dos hombres que marcaron su carrera como deportista
profesional.
"Haber sido compañero de un fuera de serie como John Elway, es
un verdadero orgullo, agradezco a todos los aficionados de los
Broncos de Denver y especialmente al coach Mike Shanahan por todos
sus consejos".
Zimmerman fue parte de aquel poderoso equipo de los Broncos de
Denver que conquistó el Súper Tazón XXXII, luego de doblegar en un
gran juego a los Empacadores de Green Bay por 31-24, momento en que
culminó su brillante trayectoria de 12 años como jugador de la NFL.
"Me siento muy orgulloso de formar parte de la Clase 2008, donde
hay grandes hombres, jugadores que dejaron cuerpo y alma con sus
respectivos equipos, felicidades a todos ustedes", dijo Zimmerman a
sus compañeros de la Clase 2008 que esta noche fue inducida en el
"recinto de los inmortales".
Seleccionado por los Vikingos de Minnesota como la tercera
selección global del Draft Colegial de 1984, Zimmerman demostró su
enorme calidad como liniero ofensivo en toda su carrera, prueba de
ello son sus ocho llamados al Tazón de los Profesionales.
"Es un orgullo estar en el Salón de la Fama, regularmente los
quarterbacks, corredores llaman la atención en este deporte, por eso
el que un liniero ofensivo como yo haya sido electo representa mucho
para mí".