Los Ángeles (EEUU), 6 nov (EFE).- La primera batalla legal de lo que será una guerra larga y complicada entre el dueño de los Dodgers Frank McCourt y su esposa Jamie se resolvió favorable al máximo accionista del equipo californiano de la Liga Nacional.
Un tribunal de Los Ángeles rechazó el pedido de Jamie McCourt para que fuese readmitida en el cargo de directora ejecutiva del equipo del que fue despedida el pasado mes por su propio esposo.
Frank McCourt dijo que el despido de Jamie no se debió al hecho de que hubiese pedido el divorcio sino porque le fue infiel y además hizo un mal trabajo al frente del equipo.
El juez Scott Gordon determinó que ninguna ley estatal respalda el pedido de Jamie McCourt para recuperar su cargo.
Sin embargo, Gordon no ha decidido si los Dodgers son considerados propiedad conjunta o separada, que es algo que la todavía esposa le reclama al dueño del equipo en su demanda de divorcio.
La pareja está en desacuerdo sobre la validez de su acuerdo prematrimonial del 2004, en el que Frank McCourt aparece como el único dueño del equipo.
"Será crucial determinar si es o no es válido", dijo Gordon.
Jamie McCourt también pide una pensión de más de 300.000 dólares mensuales de manutención, recuperar los beneficios que tenía como ejecutiva y recuperar el derecho a viajar en el avión privado del equipo si vuelve al cargo.
El abogado Marc Seltzer, que representa a Frank McCourt dijo que la vuelta de la esposa de su cliente al cargo generaría un situación delicada y de inestabilidad dentro del equipo, que no es lo mejor de cara a la gestión de una organización que tiene que estar ya trabajando de cara a la próxima temporada.
"No existe ningún tipo de necesidad para que se cambie la actual situación", argumentó Seltzer ante el juez Gordon. "Sencillamente su regresó sería la fórmula para el desastre".
Por su parte, Dennis Wasser, el abogado que representa a Jamie McCourt, argumentó que su clienta podría ser restablecida en el puesto de trabajo hasta que se su demanda de divorcio quede resuelta.
Jamie McCourt presentó la demanda de divorcio el pasado mes después de haber estado casados durante 30 años.
El juez Gordon estableció el 15 de diciembre la fecha para la próxima audiencia del caso.