Roma, 8 sep (EFE).- Italia saltará mañana al césped del estadio
Olímpico de Turín con la intención de dejar ya a Bulgaria fuera de
toda opción, además de no complicarse su clasificación para el
Mundial de Suráfrica antes del partido decisivo frente a la Irlanda
de Giovanni Trapattoni, que disputarán en octubre.
Tras cumplir con el expediente en Georgia, el pasado sábado
(0-2), los pupilos de Marcello Lippi buscarán deshacerse del tercero
en disputa por la primera plaza en el grupo 8: la Bulgaria del
delantero del Manchester United Dimitor Berbatov, que en los últimos
días se ha mostrado muy motivado ante este encuentro.
De momento, Bulgaria no amenaza las aspiraciones italianas ya que
entre las dos selecciones median seis puntos. Pero una derrota en
casa podría complicar mucho las cosas para los "azzurri", sobre todo
ante el partido que les enfrentará a Irlanda en Dublín, el próximo
10 de octubre.
Si, como ha repetido Berbatov en varias ocasiones, Bulgaria "es
capaz de batir a Italia", dejarían a los irlandeses a sólo un punto
del liderato del grupo y ellos mismos se acercarían peligrosamente,
con seis puntos aún en disputa para las tres selecciones.
Curiosamente, una victoria supondría un pase casi seguro al
Mundial, ya que Italia se pondría con 20 puntos, cuatro más que
Irlanda (con igual número de partidos jugados); una distancia que se
antojaría difícil de remontar máxime cuando los transalpinos jugarán
el último partido en Parma contra la modesta Chipre.
Un empate mañana, en cambio, abriría el abanico de posibilidades.
Para desbaratar los planes búlgaros, Lippi vuelve a contar con el
centrocampista del Roma Daniele De Rossi, que se perdió el partido
contra Georgia por suspensión, y con los juventinos Claudio
Marchisio y Fabio Grosso, que vendrán a reforzar, respectivamente,
el centro del campo y la defensa.
Pero el seleccionador italiano pretende dar mayor mordiente a la
delantera, después de que en Tiflis fuera el milanista Kakha Kaladze
quien marcara los dos goles de la victoria "azzurra", en propia
meta.
Para ello aprovechará sus nuevos recursos, ya que la presencia de
De Rossi permitirá que Andrea Pirlo juegue más arriba. El retorno de
Marchisio hará que Mauro Camoranesi vuelva a su posición natural, la
banda derecha.
Además, alineará al delantero del Fiorentina Alberto Gilardino,
que hará pareja en el ataque con el punta del Villarreal Giuseppe
Rossi o con el del Juventus Vincenzo Iaquinta.
Pero lo que Italia intentará aprovechar, sin duda, es el factor
campo; con un estadio entregado a su seleccionador, que entrenó al
equipo de casa, el Juventus, durante ocho años, y ganó con él su
última Liga de Campeones.
Y para agradar más al público del Olímpico, Lippi podría salir al
terreno de juego con hasta siete jugadores del actual Juventus:
Buffon, Cannavaro, Chiellini, Grosso, Marchisio y Camoranesi son
titulares indiscutibles, mientras que Iaquinta podría saltar al
campo desde el principio o hacerlo en la segunda parte.
Una "Ital-Juve", como ya la bautizan los periódicos italianos,
que se encontrará enfrente a la Bulgaria comandada por Berbatov y el
extremo del Manchester City Martin Petrov.
Al contrario de Italia, el punto fuerte de los búlgaros está
precisamente en la velocidad y peligrosidad de su ataque, mientras
que su defensa, sin grandes nombres, ha demostrado su solidez en la
actual fase de clasificación, ya que sólo ha encajado cinco goles en
los siete partidos disputados.
El seleccionador búlgaro, Stanimir Stoilov, tendrá disponibles a
todos los titulares que vencieron el sábado a Montenegro, y lo más
probable es que presente la mima alineación.
Alineaciones probables:
Italia: Buffon; Zambrotta, Cannavaro, Chiellini, Grosso, De
Rossi, Pirlo, Marchisio, Camoranesi, Rossi, Gilardino.
Bulgaria: Ivankov; Manolev, Stoyanov, Kotev, Kishishev, Angelov,
S. Petrov, Yankov, M. Petrov, Rangelov, Berbatov.
Árbitro: Florian MEYER (ALE)
Estadio: Olímpico de Turín.
Hora: 18.50 GMT. EFE