Foxborough (Massachusetts, EEUU), 15 jul (EFE).- La genialidad
creativa del mexicano Cuauhtémoc Blanco y la frialdad goleadora de
Brian McBride permitieron al Fire de Chicago ganar hoy por 2-1 al
Revolution de Nueva Inglaterra y clasificarse a la final de la
tercera edición del torneo de la SuperLiga.
El Fire recibirá en el Toyota Park, el 5 de agosto, al ganador de
la otra semifinal entre los Tigres de UANL y el Santos Laguna.
El campeón del torneo se llevará un millón de dólares.
Blanco confirmó una vez más su gran dominio del balón al superar
a cuatro defensores y con un pase perfecto a los pies de McBride, el
ex goleador de la selección de Estados Unidos, que marcó el 1-0 a
los 34 minutos.
El Revolution no se vino abajo por el gol y adelantó líneas para
establecer una fuerte presión que tuvo premio a los 44 minutos,
cuando el punta lituano Edgaras Jankausas fijó el 1-1 transitorio
con un potente disparo desde dentro del área.
El empate fue un reflejo justo de lo que ocurrió en el campo
durante los primeros 45 minutos, en el que ambos equipos pusieron
más entusiasmo que técnica, con la excepción de Blanco y el
centrocampista guatemalteco Marco Pappa.
El experimentado delantero mexicano añadió una pincelada de clase
a los 63 minutos al ejecutar en forma magistral un tiro directo
desde fuera del área con la pierna derecha que batió al arquero Matt
Reis.
En desespero entró hasta el final del partido el Revolution,
ganador del último torneo, en el que participan en primera fase
cuatro equipos estadounidenses y cuatro mexicanos.
Sólo pudo cambiar la historia un disparo que explotó en el
horizontal (m.81) del ariete zimbabuense Kheli Dube, que entró en la
segunda parte.
El triunfo del Fire, que dirige el entrenador costarricense,
Denis Hamlett, tuvo doble valor al conseguirlo en el campo del
Revolution y con la ausencia importante del defensa colombiano
Wilman Conde, que fue baja por lesión. EFE