Sergio Álvarez Reiset | MEDIOTIEMPO
Ciudad de México, 14 de Agosto de
2008
- Un familiar del arquero sufrió hace tiempo un derrame cerebral
- Pudo hablar con él antes de la operación
A su corta edad -sólo 23 años- son muchas las experiencias que parece haber
vivido ya. Y prácticamente de toda índole.
El pasado martes, el medio futbolístico se cimbró con la noticia de que
Carlos Sánchez, defensa del América, sufrió un infarto cerebral. Pues la agonía
de una experiencia así, Guillermo Ochoa, portero también americanista, ya la
había enfrentado con un familiar.
La diferencia entre ambos acontecimientos, explica Memo, es que en aquella
ocasión su familia tuvo el cuidado de no enterarlo hasta que concluyó la
concentración con el equipo. Situación que no ocurrió el pasado martes, ya que,
aunque Ochoa estaba entrenando con el Tri, se enteró cuando llamaron del club al
Centro de Alto Rendimiento para contactar al Doctor de América.
"Me enteré justo después de la comida. Llegó Decio de María (Secretario
General de la FMF) y se comunicaron con él para comunicarse con el Doctor
Ledesma, que es también del América y ahí nos dieron la noticia", recuerda
Memo.
Pero Ochoa confía en los milagros y sobre todo, en la fortaleza que mostró en
su momento su familiar y que el pasado martes, percibió en la mirada de Carlos
Sánchez cuando lo visitó en el hospital.
"Por supuesto que hay esperanza, creo en los milagros y creo en las personas
fuertes de mentalidad para salir adelante, como lo fue Carlos y lo fue mi
familiar.
"Mi familiar fue un derrame cerebral y cayó en estado de coma no inducido
durante varios días. Por ahora lo que nos dicen de Carlos es que el estado de
coma es inducido, que lo ven bien evolucionar. Yo lo he visto un par de veces,
de semblante lo veo bien, siempre ha sido sano, saludable, se ve fuerte y pues
todas las noticias son alentadores, así que hay que esperar a que pase eso a ver
cómo reacciona".
Guillermo Ochoa fue de los últimos jugadores que visitaron a Carlos el pasado
martes, ya que el arquero estuvo concentrado con la Selección Nacional. Sin
embargo, aparentemente fue de los que más tiempo estuvo con Carlos y que más
comunicación tuvo con el jugador, ya que según dice, lo conoce desde que eran
niños, cuando ambos llegaron a entrenar al club.
"Hablé con él antes de que lo operaran. Entré con Argüello después de que
salimos del CAR, estaba su papá y le hablamos, le hicimos reír un poco y
reaccionaba bastante bien a lo que le decíamos. Nos quería contestar, quería
moverse, pero era complicado, pero yo creo que en los ojos te trasmite la fuerza
que tiene y se veía fuerte.
"Siempre pesa en una situación de estas... Es un compañero que lo estimamos
mucho, lo queremos, lo conocemos de muchos años, a su familia. Todos en América
sabemos que siempre hay amistad, hay compañerismo y ver el hueco ahí, ver su
coche todavía ahí estacionado (en el club) es complicado", reconoce Memo.
El próximo sábado, América dedicará su encuentro ante los Tuzos del Pachuca a
Carlos Sánchez. Justo ese día "Charls" será sacado del coma inducido al que fue
sometido los últimos días.
Ojalá ese mismo día Carlos haya recobrado la salud suficiente para poder ver
el encuentro, independientemente del resultado que consigan sus compañeros.