Esteban Ortiz
Nueva York, 29 oct (EFE).- El lanzador dominicano Pedro Martínez
sigue sin ser bien recibido en Nueva York y esta vez tampoco pudo
conseguir que sus lanzamientos pudiesen silenciar a los bates de los
Yanquis que derrotaron por 3-1 a los Filis de Filadelfia en el
segundo partido de la Serie Mundial, que ahora está empatada a 1-1.
Jonrones solitarios del primera base Mark Teixeira y del bateador
designado Hideki Matsui, en la parte baja de la cuarta y sexta
entrada, respectivamente, le rompieron a Martínez la buena labor que
había realizado hasta entonces en el montículo.
Los Filis que se pusieron por delante en la segunda entrada con
anotación del cubano estadounidense Raúl Ibáñez, al final no
pudieron darle más ayuda a Martínez ante el dominio que pusieron
sobre el montículo el abridor A.J.Burnett, que ganó su primer
partido de la Serie Mundial, y el cerrador panameño Mariano Rivera.
Burnett superó a Martínes en un auténtico duelo de lanzadores en
el que el primero cubrió siete entradas magistrales y el segundo se
quedó en seis, pero también de gran calidad.
Pero Burnett (1-0) fue quien esta vez tuvo más apoyo del bateo
oportuno y logró el primer triunfo en el cuarto intento de la fase
final y también su primero en una Serie Mundial.
Tuvo la oportunidad de lanzar con los Marlins en el 2003, pero no
pudo hacerlo por estar lesionado.
Rivera se encargó de sacar los seis últimos "outs" del partido
para apuntarse el salvamento en el segundo juego consecutivo que
lanza dos entradas completas.
Martínez, el tres veces ganador del Cy Young y que a sus 38 años
tuvo su segunda apertura de Serie Mundial, la primera fue en el 2004
con los Medias Rojas de Boston y ganó el "Clásico de Otoño" a los
Cardenales de San Luis, no pudo ver cumplido el sueño del triunfo en
el nuevo Yankee Stadium.
Pero al igual que sucedió con los Medias Rojas todavía tiene la
posibilidad que su equipo revalide el título de campeones de la
Serie Mundial.
Su recta de humo ya es cosa del pasado, pero Martínez ahora es un
lanzador que saca sus "outs" mezclando experiencia con clase y una
combinación de lanzamientos que domino a los bateadores.
Lo hizo en tres primeras entradas para silenciar por completo a
los fanáticos de los Yanquis se llenaron el estadio y quisieron
meterse con su persona, sin olvidar que estuvo con los Medias Rojas,
su eternos rivales, y con los Mets de Nueva York.
Martínez a pesar de los dos jonrones solitarios que le pegaron
Teixeira y Matsui, había lanzado una gran pelota, pero con dos
hombres en las esquinas y sin "out" en la parte baja de la séptima
entrada, entonces el manejador de los Filis, Charlie Manuel, decidió
retirarlo.
El derecho dominicano se quedó con la derrota después de
completar 107 lanzamientos, ceder seis imparables con tres carreras
limpias, dio dos bases por bolas y abanicó a ocho bateadores.
La tercera carrera de Nueva York, acreditada a Martínez, se
produjo con un sencillo del receptor Jorge Posada, que había salido
como emergente por su compatriota José Molina, para traer a Brett
Gardner hasta la registradora.
Burnett iba a quedarse con el triunfo porque hizo un poco mejor
las cosas que Martínez al combinar su recta y bolas rompientes para
despistar a los bateadores de Filadelfia, que nunca pudieron con su
trabajo en el montículo.
El derecho sacó nueve ponches, tres de los mismos se los recetó
al toletero estelar de los Filis, el primera base Ryan Howard, que
se convirtió en la gran víctima de la noche estelar de Burnett.
El lanzador derecho de los Yanquis permitió cuatro imparables con
una carrera limpia, regaló dos boletos y saco nueve ponches para
estar siempre en control, sin perderlo a pesar que le hicieron la
primera carrera en el parte baja de la segunda entrada.
Los Yanquis que habían sido silenciados por completo en el primer
juego por el zurdo Cliff Lee al sucumbir 6-1, esta vez encontraron
la manera de hacer acto de presencia con el bate oportuno para
salvar el partido y tal vez la serie.
Con el juego empatado 1-1 y dos "outs" en la pizarra del sexto
episodio, Matsui puso el bate para pescar una curva en cuenta de 1-2
y colocar la bola en la grada del jardín derecho.
Teixeira había hecho lo propio en la misma dirección dos entradas
antes al descifrar un cambio de velocidad de Martínez y conseguir el
empate a 1-1 en la pizarra.
Los Yanquis llegaron a los 16 jonrones en lo que va en la fase
final del campeonato para establecer un nuevo récord en la historia
del equipo.
Pero los Yanquis volvieron a echar el falta al bate del tercera
base Alex Rodríguez, debutante en la Serie Mundial, que estuvo
explosivo en las dos series anteriores frente a los Mellizos de
Minnesota y los Angelinos de Los Ángeles, pero no frente a los Filis
después de irse sin hit en ocho turnos al bate y seis ponches.
"Son rachas, no pasa nada", comentó Rodríguez. "Lo importante es
que conseguimos la victoria, algo fundamental y todos estamos
felices", destaco Rodríguez. "Ahora hay que pensar en el tercer
partido y hacer bien las cosas, de nuevo".
Rodríguez se refería al tercer partido de la serie que se jugará
en el Citizens Bank Park, de Filadelfia, el próximo sábado, con el
duelo de los zurdos, Cole Hamels, que lanzará por los Filis, y Andy
Pettitte, por los Yanquis.
A pesar de estar ausente seis años de la Serie Mundial, Rivera no
ha perdido todo el control que tiene como mejor cerrador de las
Grandes Ligas.
El lanzador panameño confirmó su condición de "Mister Octubre"
después de lanzar dos entradas monumentales para conseguir el
trigésimo octavo rescate, cuarto en la fase final de este año y el
10 en las Serie Mundiales, mejores marcas de todos los tiempos.
Aunque Rivera no dominó, tuvo corredores en primera y segunda con
un "out" en la octava entrada y con otro en segunda en la novena, al
final hizo las cosas necesarias, junto a la defensa, para asegurar
la victoria.
La salida de Rivera desde el octavo episodio confirmo que el
manejador de los Yanquis, Joe Girardi, no confía en el bullpen de su
equipo, y prefirió el riesgo del cansancio del relevista panameño de
39 años.
Los Yanquis saben que sólo con la vieja guardia de los Rivera,
Derek Jeter, Pettitte y Posada puede tener posibilidades de lograr
su vigésimo séptimo título de la Serie Mundial y Girardi es el más
consciente y conocedor de esa realidad.EFE