FILADELFIA, EEUU (AFP) - Mucha alegría y buena vibra dejó la Serie Mundial de béisbol del 2008 en Filadelfia, sede de los nuevos campeones, los Filis, quienes se adjudicaron la corona en cinco emocionantes partidos (4 a 1).
Con hit decisivo del dominicano Pedro Feliz en el séptimo inning, los Filis vencieron el miércoles en el quinto y último partido del 'Clásico de Otoño' a los Rays de Tampa Bay con apretado marcador de 4x3, para titularse por segunda vez en su historia y primera en los últimos 28 años.
Esta es la quinta vez que un equipo de la Liga Nacional se impone a uno de la Americana en la Serie Mundial en los últimos 12 años.
Los Filis vuelven a saborear las mieles del triunfo por primera vez desde 1980, cuando sometieron a los Reales de Kansas City.
Cuando el emergente Eric Hinski fue retirado por el cerrador Brad Lidge en el noveno inning para el último out del partido, de locura se puede catalogar lo que sucedió en el terreno.
"Esto es algo grandioso, muchos jugadores de experiencia y calidad nunca han estado en una Serie Mundial, sin embargo, no sólo es haber llegado, sino también ganarla, eso es algo que no se puede olvidar", apuntó en la celebración del clubhouse el zurdo Cole Hamles, nombrado MVP (Jugador Más Valioso) de la Serie.
Todo era alegría en el terreno después de que muchos fanáticos de Filadelfia estuvieran nerviosos desde que el quinto y último partido fuera pospuesto el lunes a causa de la lluvia.
"El partido deberían haberlo terminado ese día (lunes), fue una espera innecesaria, pero bueno, valió la pena y ya somos campeones", apuntó Jorge Galán, un aficionado mexicano que se lanzó a celebrar al terreno y que lleva varios años viviendo en Filadeldia.
El quinto y definitivo partido se puede catalogar -no oficialmente- como el más largo en la historia de estos campeonatos -casi dos días-, ya que fue suspendido el lunes por lluvia en el sexto inning cuando estaba empatado a dos carreras.
Luego de casi dos días de espera, el juego se reanudó en la misma situación en que fue suspendido, según confirmó el comisionado de las Mayores, Bud Selig.
El criterio del fanático Galán lo comparten incluso periodistas deportivos de esta ciudad como el columnista Carlos Morales, del diario 'El Hispano de Filadelfia'.
"Lo que sucedió ese día con los Filis fue una discriminación". "Ese juego se debió de haber suspendido a más tardar en la quinta entrada, cuando los Filis iban al frente 2-1", mencionó el cronista de 30 años de experiencia con los Filis.
Por su parte, el dominicano Fello Mármol, un moderador del programa deportivo más popular de la radio en español de Filadelfia, que también cubrió el 'Clásico de Otoño', había señalado que muchos de los fanáticos que llamaron a su programa lo hicieron quejándose.
"Se vio raro que los árbitros pararan el juego en el sexto inning y no en el cuarto o en el quinto", dijo Mármol, quien agregó: "Los fanáticos han estado molestos con los árbitros toda la serie, inclusive cuando los errores han ido en contra de los Filis".
Empero, para Filadelfia eso es agua pasada y ya casi nadie se acuerda, pues la alegría por el triunfo alcanzado borra todos esos sinsabores, como dijo el receptor panameño Carlos Ruiz.
"Valió la pena esperar, fue un partido interesante, el tiempo no nos ayudó el otro día (lunes), pero de todas manera a celebrar", señaló emocionado el receptor panameño Carlos Ruiz.
Otro de los hombres felices fue el dominicano Feliz, quien celebraba su hit de oro y también el campeonato.
"No importa que fueran tres innings, había que salir mentalmente preparados para jugar 10 si fueran necesario, sobre todo con la mente positiva, ya que no cabía otra cosa que la victoria", subrayó el dominicano.
Así fue, como jugaron los Filis y como su público respaldó al equipo, en realidad no cabía otra cosa que la victoria.