






La ciudad californiana de Los Ángeles repetía organización de los Juegos Olímpicos de Verano, cincuenta y dos años después de la primera vez, siguiendo la estela de París y Londres, que ya habían organizado dos ediciones. Como cuatro años antes, el boicot, está vez de la Unión Soviética y de los países de su influencia, marcaron la competición.
Rumania y Yugoslavia no secundaron el boicot de la Unión Soviética y, a pesar de las grandes ausencias de este bloque, los Juegos fueron un rotundo éxito, tanto económico, de asistencia, como deportivo. Un total de 5.797.920 espectadores presenciaron los Juegos in situ, - 101.799 llenaron el Rose Bowl en la final de fútbol-, se ingresaron 287 millones de dólares de derechos de televisión y los Juegos terminaron con unos beneficios de 200 millones de dólares. Un buen negocio.
El gran triunfador fue Carl Lewis, que como Jesse Owen en Berlín'36, ganó los 100 y 200 metros lisos, el salto de longitud con 8,54 metros y los relevos de 4 por 100 metros, la única prueba atlética en la que se batió el récord mundial.
Otro nombre destacado en los Juegos fue el de Jean Benoit (EE. UU.), vencedora del primer maratón femenino en la historia olímpica. Y los de Ernesto Canto y Raúl González, marchadores mexicanos, oro y planta en 20 kilómetros marcha. Además, González también consiguió el oro en los 50 kilómetros marcha.
En natación, el dominio estadounidense fue abrumador, exceptuando las medallas del alemán Michael Gross (dos oros en 100 mariposa y 200 libres y dos platas, 200 mariposa y 4 x 200 libres) y los canadienses Alex Baumann (200 y 400 estilos) y Victor Davis (200 braza). El resto fue para los anfitriones.
En saltos, comenzó el reinado del estadounidense Greg Louganis, oro en trampolín y palanca. Mientras en gimnasia, la gran protagonista fue la rumana Ecaterina Szabo, ganadora de cinco metales (cuatro oros y una plata).
Mención especial requiere el baloncesto, donde el equipo estadounidense dominó la competición con unos jóvenes jugadores como Michael Jordan y Pat Ewing, años después estrellas de la NBA.
LOS ÁNGELES (ESTADOS UNIDOS) 1984 EN CIFRAS:
140 países.
6.829 deportistas, 1.566 mujeres.
21 deportes, 221 pruebas. El tenis y el béisbol se incorporan como deportes de exhibición.
LA FIGURA DE LOS JUEGOS:
Carl Lewis (EE.UU, 1961.) oro 100 y 200 metros, longitud y en el relevo 4 x 100.
DEPORTISTA CON MÁS MEDALLAS:
La gimnasta Ecaterina Szabo (Rumania, 1966). 5 medallas: cuatro oros (barra de equilibrios, caballo de saltos, suelo y por equipos) y una plata (individual).
MEDALLERO:
EE.UU. Oro: 83; plata: 61; bronce: 30. Total: 174.
Rumania. Oro: 20; plata: 16; bronce: 17. Total: 53.
Rep. Federal Alemana (RFA). Oro: 17; plata: 19; bronce: 23. Total: 59.
LOS ANGELES EN 1984:
La cosmopolita ciudad de Los Ángeles se atrevió con la organización de los Juegos de 1984. Había mucho temor entre los dirigentes del Comité Olímpico Internacional, especialmente después de haber visto el desastre económico en Montreal. Pero los estadounidenses apostaron por la creatividad y, reutilizando la mayor parte de las instalaciones que había ya levantadas, consiguieron hacer de los Juegos Olímpicos, por primera vez, un negocio rentable.
En cuanto a la participación, se produjo lo que estaba previsto. El mismo año en que en Long Beach (California), una mujer estéril dio a luz después de haber sido fertilizado su óvulo en otra mujer, los países del Este o que estaban en su órbita hicieron un boicot a los Juegos. Únicamente acudieron dos países comunistas: Rumania y Yugoslavia. Pero por encima del daño deportivo que se produjo, hubo otro hecho que marcó este acontecimiento deportivo: China participó por vez primera desde la revolución maoísta.