Medallero

  • Munich 1972

La década de los setenta impulsó los Juegos Olímpicos

La década de los setenta impulsó los Juegos Olímpicos, gracias a figuras como el nadador estadounidense Mark Spitz, ganador de siete medallas de oro en la edición de Munich. La ciudad alemana también vivió uno de los hechos más luctuosos de la vida olímpica: el secuestro y posterior muerte de varios deportistas israelíes por el comando palestino Septiembre Negro.

En total 18 muertos, entre deportistas y terroristas. La gran figura de estos Juegos fue el nadador estadounidense Mark Spitz, que conquistó siete medallas de oro y en todas las pruebas en las que venció batió el récord del mundo.

La gran actuación de Spitz ensombreció otras destacadas participaciones, como la de los atletas Valery Borzov (URSS), el más rápido de los Juegos, oro en 100 y 200 metros; Lasse Viren (Finlandia), ganador en 5.000 y 10.000 metros, y Ulrike Meyfarth (Alemania occidental), que con sólo 16 años ganó el salto de altura.

También brillaron los nadadores Roland Matthes (Alemania oriental), oro en 100 y 200 espalda, y Shane Gould (Australia), oro en 200 y 400 libres y 200 estilos. En gimnasia, la reina fue la soviética Olga Korbut, oro en barra de equilibrios, suelo y equipos, y plata en paralelas.

En los Juegos de Munich debutó el balonmano masculino como deporte oficial y en sala (en 1936 lo hizo en estadio de fútbol y con once jugadores), aunque el protagonismo se lo llevó la final de baloncesto, entre la Unión Soviética y Estados Unidos, que acabó con una gran polémica.

El tiempo reglamentario terminó con ventaja estadounidense de 50 a 49, pero los soviéticos protestaron porque habían pedido tiempo muerto a tres segundos del final. Los árbitros concedieron estos tres segundos y en una rapidísima acción, Edeshko lanzó el balón desde su canasta a la zona contraria donde Alexander Belov recogió el balón y ante el asombro general encestó, poniendo el marcador final en 51 a 50 para su equipo.

MUNICH 1972, EN CIFRAS:

121 países.

7.134 deportistas, 1.059 mujeres.

21 deportes, 195 pruebas. Regresan el balonmano (ya en formato actual), judo y tiro con arco. Debuta el piragüismo en aguas bravas.

LA FIGURA DE LOS JUEGOS:

Mark Spitz (Estados Unidos, 1950). El "rey de los Juegos" ganó sus siete medallas en cinco días. En el primero alcanzó el oro en 200 mariposa y 4 x 100 libres; un día después, los 200 libres; el tercero descansó; el cuarto ganó en menos de una hora los 100 mariposa y el 4 x 200, y en su última jornada se colgó el oro en 100 libres y 4 x 100 estilos. Increíble.

DEPORTISTA CON MÁS MEDALLAS:

Mark Spitz. Siete oros: 100 y 200 mariposa; 100 y 200 libres; 4 x 100 libres; 4 x 200 libres y 4 x 100 estilos.

MEDALLERO:

URSS. Oro: 50; plata: 27; bronce: 22. Total: 99.

EE.UU. Oro: 34; plata: 31; bronce: 30. Total: 95.

Rep.Democrática Alemana (RDA). Oro: 20; plata: 23; bronce: 23. Total: 66.

MUNICH EN 1972:

Munich era conocida como la ciudad de la cerveza, pero en 1972 se convirtió sin quererlo en la ciudad de la matanza. Estos Juegos son recordados por el atentado que se produjo el 5 de septiembre contra atletas israelíes, por parte de terroristas palestinos. La competición se suspendió durante una jornada, pero nada volvió a ser igual.

La metrópoli de Munich, donde cultura y tradición, amén de su gran estructura económica y empresarial, eran la marca de la casa, quedó en la historia de los aros olímpicos con la tacha de una cruel acto violento. Justo el año en que por primera vez un presidente de Estados Unidos, Richard Nixon, realizó una visita oficial a China.

Ubicada al borde los Alpes y atravesada por el río Isar, los edificios construidos en la primera mitad del siglo XVIII de estilo rococó y barroco, convirtieron en esos años a la ciudad en una gran urbe que era centro económico no sólo de Alemania, sino también de la Europa que estaba en pleno desarrollo.