No cabe duda de que
existe mucha razón en aquel aforismo no escrito que nos dice que en la vida, el
fútbol es lo más importante de lo menos importante.
Y es que realmente
en la sociedad de cualquier país, hay cantidad de situaciones a resolver de
vital importancia, que el balompié no es más que una distracción, un deporte,
una actividad lúdica, pero tan elemental para todos los que le amamos, que
terminamos por requerirlo imperiosamente.
El fútbol es una pasión tan difícil de
explicar, que únicamente los fenómenos que ocurren a su alrededor logran
mostrarnos un pequeño esbozo de lo que es este deporte. Lo anterior lo
manifiesto por cuatro casos en específico.
El primero es el de
las Águilas del América, un equipo que viene de un estrepitoso fracaso en la
campaña anterior, pero que es capaz de congregar a 50 mil aficionados para una
práctica de 20 minutos.
El americanismo ha
olvidado por completo lo ocurrido en el certamen anterior, donde
vergonzosamente se ocupó el último sitio. Ahora sólo piensa en lo que puede
entregar el futuro, creyendo ciegamente en unos colores en azul y amarillo.
El otro caso es
Cruz Azul. A pesar de los diez años que llevan sin título, la gente sigue
apoyando; se molesta, si, pero al final termina afirmando su compromiso con el
club, haciendo buenas entradas y esperando ilusionada, año tras año, el
anhelado campeonato.
La afición Puma, es
otro caso. Ahora mismo, los universitarios tienen un plantel muy reducido, los
refuerzos no llegan, la producción en cantera es raquítica, en fin, mil y un
problemas, pero ¿les digo algo? Sus aficionados ahí estarán, apoyando,
esperanzados en que los malos augurios no se cumplan y Pumas brille con la
intensidad que demanda su historia.
Finalmente está el
ejemplo de lo que sucede en Monterrey. Las aficiones de Rayados y Felinos,
temporada a temporada, son golpeadas con malos resultados, con pésimas
determinaciones, con decepciones escandalosas, pero siempre se mantienen al pie
del cañón, metidos de lleno con su equipo.
Esto y mucho más es
el fútbol. Es el paliativo ideal para los problemas de la vida cotidiana como
puede ser el transito, inconvenientes familiares, la situación económica del país
y muchas otras dificultades. Pero el balompié, lleva intrínseco la liberación
de presión a esas vicisitudes; por ello, como dice la canción: "nada es lo
mismo sin fútbol, fútbol, la vida no es la misma sin fútbol".
Presentación
Interesante la
forma en como América determinó presentarse ante su afición. El público,
respondió en gran medida y el estadio Azteca fue testigo de cómo el cariño por
esta playera se hizo presente. Guillermo Ochoa y Salvador Cabañas se llevaron
la ovación más sonora, detrás de ellos apareció Germán Villa y después, (sin
ser peyorativos) todos los demás.
Un milloncito Buena cantidad de
dólares se adjudicó Rafa Márquez, en este Torneo de Maestros de Tiros Libres
que se llevó a cabo en el Reliant Stadium de Houston. Sin embargo, más allá del
tema económico (que caramba, un millón de dólares no es nada despreciable) está
el hecho de que, contrario a lo que sucedía en antaño, ahora cada vez en mayor
medida, los organizadores de distintos eventos toman en cuenta a jugadores
mexicanos. Rafael Márquez disputó la final ante Jared Borgetti, en una
competencia donde también apareció Jorge Campos, así como los cracks de la
talla de Lionel Messi, Ronaldinho, Robert Pires, Francesco Toldo, David James,
Sulley Muntari y hasta Dunga, que fungió de árbitro. México gana espacios a
pasos agigantados en sitios antes vedados para nosotros. Ahora, sólo hay que
seguir creciendo, ganar un evento importante, pero en conjunto.
La pregunta
El clamor popular
indica que Pumas pasará muchos problemas durante el Apertura 2008, debido a la
serie de problemas que atraviesa por la salida de jugadores importantes y la
baja por lesión de otros.
Entre la más
importante, está la de Pablo Barrera, (que por cierto adelantó su operación de
ligamento cruzado anterior de la pierna izquierda) sin embargo, el "Tuca"
Ferreti, comenta que está tranquilo, mientras los jugadores dicen que se debe
confiar en el plantel existente ya que hay capacidad. Pero ¿Y la afición
universitaria qué expresa? ¿Hay o no hay plantel para encarar la siguiente
campaña?... hasta la próxima. |