mar 11 sep - 06h49
Pekín, 11 sep (EFE).- Con un vistoso fútbol puro de ataque, EEUU y Corea del Norte empataron hoy a dos goles en su debut en el Mundial de Fútbol femenino, en el sexto aniversario de unos históricos atentados que llevaron, también a Pyongyang, al eje del mal del presidente George W. Bush. En una tarde lluviosa en el estadio de Chengdu (suroeste), las dobles campeonas mundiales y las número uno asiáticas ofrecieron un fútbol ofensivo lleno de pundonor, descaro y ocasiones de gol que no desmerecería en más de una liga masculina mundial. Sin amilanarse en ningún momento ante la primacía mundial de EEUU, primera selección en el ránking de la FIFA, la joven selección norcoreana, incombustible, dejó patente por qué le decían la "tapada" del llamado Grupo de la Muerte (el B), en el que también está otra de las aspirantes al título, Suecia. Es la primera vez que Corea del Norte consigue no perder ante EEUU, después de que sus dos encuentros anteriores, en el Mundial de 2003 y en el de 1999, se saldaran con un idéntico 3-0 favorables a las de Greg Ryan. Los dos equipos se repartieron a partes iguales la posesión del balón, así como calcados sistemas ofensivos 4-3-3, aunque los cuatro goles llegaron en la segunda parte, el primero de la ariete estadounidense Abby Wambach, una de las nuevas estrellas del equipo. Las resistentes norcoreanas se lanzaron en tromba a por el empate, que consiguió Kil Son Hui, mientras que otra ariete, Kim Yong Ae, adelantó a su equipo, quinto del mundo, cuatro minutos después. El empate que quedó en el marcador lo selló la punta estadounidense Heather O'Reilly. Con una capacidad para 36.000 personas, las rivalidades políticas del partido no se dejaron traslucir en las gradas, donde a los escasos aficionados estadounidenses se sumó un nutrido y acompasado grupo norcoreano que no dejó de animar en todo el encuentro. Tras el resultado de hoy, cualquier cosa se puede esperar de las norcoreanas, que pasan su estancia en Chengdu sin apenas contacto con el exterior, en un reflejo de lo que ocurre con el ermitaño régimen que lidera Kim Jong-il. Las estadounidenses, capitaneadas por Kristine Lilly, de 36 años y con cinco mundiales a sus espaldas, llevan dos años y medio imbatidas y están ansiosas por recuperar un título que el año pasado se llevaron las alemanas. La jornada de hoy se cierra con el partido entre Japón e Inglaterra (grupo A) y el cruce entre los otros dos integrantes del B, Nigeria y Suecia. Hasta el próximo día 30, Australia, Corea, Japón, Nigeria, Ghana, Canadá, Estados Unidos, Argentina, Brasil, Nueva Zelanda, Noruega, Suecia, Alemania, Dinamarca, Inglaterra y China disputarán el campeonato en Shanghai, Chengdu, Hangzhou, Tianjin y Wuhan. EFE |