|
jue 18 oct - 08h58
París, 18 oct (EFE).- Los Pumas buscarán mañana ante Francia una victoria que ponga la guinda al mejor Mundial de su historia, en forma de tercer puesto frente a una Francia que perseguirá la revancha del partido inaugural y el consuelo a la decepción de no estar en la final. Argentina también tiene decepción, pero las lágrimas no ocultan el gran Mundial que han completado los pupilos de Marcelo Loffreda, que todavía pueden redondear la hazaña con un segundo triunfo ante Francia que entronice a la mejor generación del rugby argentino, muchos de cuyos representantes jugarán su último partido mundialista. Aunque se había especulado con la posibilidad de que Loffreda diera oportunidad a los Pumas que habían disfrutado de menos minutos en el partido, el seleccionador finalmente contará con la mayoría de sus "capos", encabezados por el capitán, Agustín Pichot, la cabeza visible de la quinta. Estará acompañado de Juan Martín Hernández, que ha confirmado en el Mundial los buenos augurios con los que llegó a la competición, en la que se ha revelado como uno de los mejores jugadores con el pie. El seleccionador había previsto seis cambios con respecto al último encuentro, pero la baja de última hora de Gonzalo Tiesi, que se lesionó en el entrenamiento, abrió la puerta a Manuel Contepomi, que fue titular frente a Sudáfrica. También será el último partido para Loffreda, que tomará las riendas de Leicester inglés. "Si ganamos el bronce todo el mundo puede decir que estamos soñando, pero nosotros sabremos que es real, que es el fruto de mucho trabajo y dedicación", aseguró Loffreda. Terminar bien puede ser el mejor bálsamo para poner punto y final a un histórico Mundial y confirmar el espectacular avance del rugby argentino, que ha aprovechado su buena racha para llamar insistentemente a las puertas de los grandes torneos internacionales anuales, en particular el Tres Naciones que se disputa en el hemisferio sur. También puede borrar el mal sabor de boca que dejó la semifinal que perdió contra Sudáfrica por culpa del peor primer tiempo de los Pumas, lleno de errores que sirvieron a los Springboks la victoria en bandeja. Además, puede permitir a Argentina seguir la buena racha que llevan contra Francia, a la que han ganado en cinco de las seis últimas veces que los han afrontado. En el bando francés el partido ha cobrado una importancia de Estado, por un lado para vengar la derrota que los Pumas les propinaron en el encuentro inaugural de "su" Mundial, pero también porque la derrota sufrida contra Inglaterra en semifinales ha sumido al país en una decepción inconsolable. Los "bleus" sueñan con devolver a Argentina la moneda del primer partido, en el que, contra pronóstico, les ganaron en el Estadio de Francia (12-17) y les restaron mucho del favoritismo que su condición de locales les había otorgado. La victoria en cuartos de final frente a Nueva Zelanda, considerado el mejor equipo del mundo, volvió a crear enormes espectativas a los "bleus", que retornaron a las primeras posiciones de la lista de favoritos. Por eso la derrota contra Inglaterra que les privó de la final le ha sumido en una profunda depresión que se ha trasladado en un amago de motín contra el seleccionador, Bernard Laporte, quien dejará el puesto a partir del sábado para ocuparse de la secretaría de Estado de Deportes. El primero en lanzar la voz de protesta fue Frederic Michalak, quien expresó sus dudas sobre las opciones tácticas elegidas por el cuerpo técnico, demasiado evidentes y fáciles de desactivar para los rivales. En ese ambiente, Francia afronta su segunda final de consolación consecutiva, después de que en el Mundial de Australia de 2003 también Inglaterra les privara de la final y les condenara a un encuentro en el que perdieron el bronce frente a Nueva Zelanda. Antes, en 1995, conquistaron la tercera plaza a costa de Inglaterra. Para volver a repetir ese puesto y terminar de forma positiva el Mundial, Laporte introdujo diez cambios en su equipo con respecto a la formación que cayó en semifinales, el último, la entrada de David Marty en sustitución de Damien Traille lesionado. - Alineaciones: Francia: Poitrenaud; Rougerie, Marty, Skrela, Dominici; Michalak, Elissalde; Dusautoir, Harinordoquy, Nyanga, Thion, Nallet; De Villiers, Ibanez, Poux Argentina: Corleto; Aramburu, Tiesi, F. Contepomi, Agulla; Hernández, Pichot; J. Fernández Lobbe, Longo, Durand; Albacete, Álvarez Kairelis; Hasan, Vernet Basualdo, Roncero Árbitro: Paul Honiss (NZL) Estadio: Parque de los Príncipes de París Hora: 19.00 GMT. |