vie 19 oct - 14h09
Bilbao (España), 19 oct (EFE).- El búlgaro Veselin Topalov y el indio Pentala Harikrishna perdieron sus partidas ante Serguei Kariakin, de Ucrania, y Xiangzhi Bu, de la República Popular China, en los apuros de tiempo de la séptima ronda de la Copa Mundial de ajedrez a ciegas que se disputa en Bilbao. Topalov, que jugó con piezas blancas, arrancó el juego frente a el ucraniano Kariakin con una apertura española que le puso en ventaja. Su rival logró poner en movimiento un caballo negro encerrado, mal situado en el tablero. Las piezas de Topalov se desplegaron para atacar al rey negro. Cuando el búlgaro hizo el movimiento torre b7, Kariakin respiró porque encontró una fórmula para abrir su juego. Tras una jugada del alfil blanco F4 empeoró la cosa para Topalov que pareció asirse a las tablas. Kariakin movió torre e3 y, luego, se dieron una serie de jugadas repetidas camino del jaque perpetuo, pero a Topalov se le agotó el tiempo y perdió. La paradoja final es que Veselin Topalov, un grandísimo jugador que continúa sin el alto grado necesario de concentración, quizá a partir de no sentirse líder del campeonato -se le daba por favorito-, se empeñó en perseguir la dama negra, desechó una postura conservadora para forzar el empate, siguió jugando a ganar y perdió por falta de tiempo. El chino Bu (negras) sumó tras 42 jugadas su quinto triunfo consecutivo ante Harikrishna (blancas). La preparación de la partida en la habitación del suntuoso Hotel Sheraton - elegir apertura, repaso del repertorio de posibles jugadas del adversario, soluciones a planteamientos adversos,etc. - le llevó tres horas. Curiosamente, Bu ganó por lo que los analistas, según las voces -Boris Spassky y Lubomir Ljubojevic-, tacharon de desliz mental o de genialidad excesiva, también de insensatez, protagonizada por Harikrishna, que entregó una pieza (caballo) por dos peones. El chino rompió la cadena de peones y cobró una ventaja enorme. Su rival, perdido, sólo prolongó la partida hasta la 'caída de la bandera', la derrota por falta de tiempo. En 26 jugadas, a partir de una apertura española, Judit Polgar (blancas) y Magnus Carlsen (negras) llegaron al un punto para cada uno. El joven noruego cedió piezas al comienzo que proporcionaron serenidad y control a la húngara. Pero se rehizo Carlsen con un juego preciso y firme que le llevó a neutralizar la desventaja. La Polgar no dejó ir más allá al extrovertido y ambicioso nórdico de 16 años y abandonaron la mesa de juego entablando y dándose la mano... para verse de nuevo, eso sí, manejando mentalmente piezas de distinto color. EFE |