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lun 20 ago - 04h14
Juan Antonio Lladós Brno (República Checa), 20 ago (EFE).- Si algo dejó claro el Gran Premio de la República Checa que se disputó ayer en Brno fue que tanto el australiano Casey Stoner (Ducati Desmosedici GP 7) como el español Jorge Lorenzo (Aprilia) están en disposición de adjudicarse el título mundial de sus respectivas cilindradas en la presente temporada y lejos de ceder a la presión de sus rivales acabaron por doblegarlos con autoridad y suficiencia. Eso no fue lo que le sobró a Héctor Faubel (Aprilia), que tuvo que sudar la gota gorda para ganar, pero lo consiguió y eso le valió, con el regalo añadido de que sus rivales dejaron fuera del podio a su máximo rival, el húngaro Gabor Talmacsi (Aprilia), para colocarse líder con diez puntos de ventaja. Faubel logró para España la victoria número trescientos de su historia, pero lo más importante fue que tras el regreso de las vacaciones el piloto de Lliria se reencontró con la victoria y también con la primera posición en la clasificación provisional del mundial, después de realizar un ímprobo trabajo durante todo el fin de semana con la puesta a punto de su Aprilia, que le da más disgustos que alegrías, aunque al final siempre aguanta. En más de una ocasión la moto ha estado a punto de costarle una mala pasada a Héctor Faubel y Brno estuvo a punto de no ser la excepción, pero tras unas primeras vueltas de gran incertidumbre todo se quedó en su sitio y el piloto valenciano pudo luchar hasta el final por una victoria que mereció con creces. Ahora, las cosas parecen un poco más fáciles para el de Lliria. Tiene diez puntos de ventaja sobre el húngaro Gabor Talmacsi (Aprilia), al que ayer le pudo la ambición de sus rivales ya acabó relegado a la cuarta posición, lo que supuso un regalo adicional para las aspiraciones de Faubel, que en lugar de recuperar cinco puntos -los del primero respecto del segundo, logró doce, los que hay entre el vencedor y el cuarto clasificado. Jorge Lorenzo, por su parte, ya empieza a oler a título mundial. Tiene su puesto en los boxes de Valentino Rossi garantizado, pues en Brno el estadounidense Colin Edwards, hasta ahora compañero del italiano, confirmó que se irá al lado del británico James Toseland a la escudería del francés Hervé Poncharal, con lo que el español ya no tiene que esperar más a resolver su futuro y se trata de garantizar el presente, lo que volvió a hacer de manera impecable. El campeón del mundo se cambió en esta ocasión su casco dorado con las alas y el dorsal uno por uno idéntico al que usaba su director de escudería y representante, Daniel Amatriain, cuando corría,para rendirle su devoción y admiración, mientras que la victoria la dedicó a la memoria de Marc Serra, el joven hermano de la secretaria del equipo, Esther, que murió la pasada semana en un accidente de tráfico a los 18 años. Si claro lo tiene Lorenzo, más transparente es la situación en MotoGP. Nadie está demostrando habilidades suficientes para parar a Casey Stoner, su Ducati Desmosedici y los neumáticos Bridgestone que calza y eso ya empieza a ser muy preocupante para sus rivales. La ventaja de Stoner llega hasta los sesenta puntos y eso podría propiciar, incluso, que el australiano se proclamase campeón del mundo con una moto europea en el reducto de los japoneses y en particular de Honda, propietaria del circuito de Motegi. Quizás no sea como para que alguien se haga el "harakiri", pero casi pues en Honda no han dado muestras de poder llegar al nivel de Ducati rápidamente y eso lo están pagando sus pilotos, Nicky Hayden y Daniel Pedrosa, que se desesperan a cada gran premio con los cortos y lentos pasos hacia adelante que van dando y eso que, cuando menos, en la República Checa volvieron a "oler" el podio. El estadounidense lo pisó en su último peldaño y el español se quedó muy cerca, cuarto, pero ambos a más de diez segundos del ganador. Toni Elías aguantó como un jabato sobre su Honda RC 212 V a pesar de encontrarse a 52 días de haber sufrido una grave caída en Holanda, en la que se rompió el fémur, pero su pundonor pudo más que el dolor ya acabó cerrando la carrera checa con la undécima plaza, todo un hito, máxime si se tiene en cuenta que por detrás de él concluyeron pilotos en perfectas condiciones físicas, mientras él se tenía que subir a la moto casi con las muletas que lució durante todo el fin de semana. |