Su imbatible récord de marcar en todos los juegos de México 1970 y además proclamarse campeón con el “Scratch do Oro” lo convirtieron en toda una leyenda del balompié.
Su oportunismo dentro del área rival fue una de sus principales virtudes. Jairzinho tenía como función finalizar las magistrales jugadas de Tostao, Pelé, Gerson, Rivelino y compañía, entrando en el circuito táctico con fascinante talento y gran cuota técnica. |
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Su llegada al Botafogo se produjo en medio del escepticismo puesto que debía reemplazar al su ídolo máximo: Garrincha; sin embargo el pequeño Jair de 15 años supo entrar en el corazón de la torcida con goles y gran talento.
Tras su retirada de los campos de juego, se afianzó como empresario de futbolistas descubriendo a una de las perlas del fútbol mundial en la actualidad: Ronaldo. |
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