Michel Platini es el gran ícono del fútbol francés. Sus actuaciones con la selección nacional y con la Juventus de Italia le dieron el respeto y la admiración del mundo entero.
Sin lugar a dudas, uno de los jugadores mejor dotados en la historia del fútbol. Su clase en el campo llegaba a ser indescriptible gracias a un repertorio de talento infinito.
Fue un jugador de exquisita técnica que no necesitaba correr para marcar diferencia en el campo. Su pases siempre fueron determinantes, sus goles de
tiro libre eran formidables y sus regates sorprendentes. |
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La sangre fría estaba presente en cada una de sus actuaciones, parecía infranqueable, casi perfecto.
Aunque nunca consiguió la Copa Mundo, Platini hizo hasta lo imposible por llevar a su selección a la cúspide orbital conduciéndola a dos semifinales mundiales y a la victoria en la Eurocopa de 1984.
Para practicar las ejecuciones de tiro libre, compró varios maniquíes de madera y los llevó a su campo de entrenamiento donde ejecutaba lanzamientos a portería con barrera. |
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