El legado dejado por el legendario Sepp Maier en el arco alemán fue recogido por Oliver Kahn, para entrar como uno de los mejores arqueros de la historia mundial.
Su gran capacidad de liderazgo, atrevimiento y responsabilidad lo hicieron clave en el Mundial de Corea y Japón 2002, donde Alemania consiguió el subcampeonato, razón por la cual fue nombrado como mejor jugador del torneo. |
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Kahn es de la clase de
porteros que nunca se queda clavado en el césped
esperando el golazo, todo lo contrario, se lanza a cualquier balón que lleve riesgo a su portería. Para Alemania será fundamental al disputarse el mundial del 2006 en su país.
Su fuerte carácter le ha convertido en uno de los jugadores más odiados del fútbol mundial y muchas veces se le ve enfrentando a sus rivales demostrándoles que no les guarda ningún temor. |
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