Ha sido el único futbolista en la historia de Brasil que ha sido comparado con el Rey Pelé como máxima figura de la selección. Su gran talento e inteligencia dentro del campo escribieron paginas gloriosas en el fútbol mundial.
Zico fue un goleador consumado que hizo anotaciones de todas las facturas gracias a la precisión en el remate que siempre buscaba ángulos imposibles para los porteros. Su excelentísima técnica, gran inteligencia y calidad en cada jugada fueron la clave del equipo brasileño de la década del ochenta. |
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Su actuación en el mundial de México 1986 fue duramente cuestionada al fallar el penal que le hubiera dado la clasificación a Brasil frente a los franceses, sin embargo gracias a su carisma la “torcida” perdonó su error y continuó alabando su fantástico fútbol.
En su retirada en el estadio Maracana había una gran pancarta que decía: “Si el fútbol tiene alma, su nombre debe ser Zico”. |
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